Haciendo Eco

El interés general y otros conceptos difusos

Ayer podía oír como, motivado por el interés general, el portavoz Alonso explicaba el porque de un procedimiento express, otro más, del Gobierno.

NudoAl margen de lo cuestionable de la urgencia (cuando eran medidas contra la crisis, o cuando el interés general, parece que no hace falta ni siquiera presentarlas antes para ser debatidas o cuestionadas), el interés general es, sin duda, el motivo más peregrino, difuso y, aun así, versátil utilizado en la política española.
A bote pronto, recuerdo el interés general que motivaba la emisión (o no, según los otros intereses, quizá menos generales) de determinados partidos de fútbol
La herencia recibida, más reciente, es otro de esos motivos difusos que, como el papel, todo lo aguantan.

Difusas también, las argumentaciones de patio de colegio, tipo váyase, por qué no te callas, compensaciones en diferido,…
Una política del y tú más que acerca el Parlamento a cualquier programilla de media tarde y que deja a la ciudadanía el papel de audiencia vociferante.

Al menos, que cuando emitan el Debate sobre el Estado de la Nación, pongan un teléfono de aludidos, propongan alguna encuesta tendenciosa y regalen alguna bagatela. No mejorará nada pero al menos producirá algo de dinero.

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