Mi mesa cojea (blog de Jose A. Perez) recibió el otro día el premio Buber como mejor Blog vasco… cosa que su autor rechazó, explicando que
lo rechazo porque los Premios Buber son una herramienta de propaganda demasiado descarada para mi nivel de tolerancia. Demasiado insultante. Una herramienta para que nuestros políticos y los responsables de sus chiringuitos puedan aparecer en titulares regionales junto a la brillante palabra Internet.
Y es que los blogs, y el desarrollo web 2.0 ha hecho posible que cada persona pueda tener un altavoz con el que decir lo que le parezca oportuno.
Es cierto que no porque cada cual tenga su altavoz haga más cómodo del diálogo… ni que el hecho de que yo mismo tenga uno garantice que tenga razón en aquello que diga.
Pero sí es cierto, creo, que es un mecanismo difícilmente controlable. No sólo temas ahora en debate como la neutralidad de la Red o la piratería, sino también el propio hecho de que una persona individual pueda tener tanto público como un medio de masas… puede ser incómodo para ciertos intereses.
Más allá de coincidir o no con Mi mesa cojea, creo que es, sin duda, interesante que se fomente la utilización de cualquier medio para conocer la opinión de otras personas.
Tengo la sensación de que vivimos en un mundo un tanto… digamos, impaciente. Que pretendemos tener todo lo antes posible, y que eso nos lleva, en ocasiones, a la frustración. Intentaré explicarme…
Hace años un profesor me decía que él, cuando quería luz, tenía que fabricarla (coger un quinqué, una cerilla o lo que fuera que tenía y encender el fuego dentro) y cuidarla (evitar que se apague, que tenga la luminosidad apropiada,…).
Nosotros damos a un botón. Sigue leyendo →
He visto esta reflexión de Juan Masiá que me ha llamado la atención por lo gráfica, por lo sencilla… por lo evidente. Conocí a Masià este año y me sorprendió por lo sencillo de su diálogo, de su persona… por su mirada ilusionada, tranquila.
Me gusta, sin embargo, más en un sentido personal (por las diferentes opciones que cada cual puede tomar) que por lo general… aún a pesar de parecer de la tercera vía. Pero creo que no. Necesito mucho más hablar de lo que veo, de lo que siento…
Me interesa mucho más pensar en mi forma de construir, de crear comunidad, de servir de medio para la liberación… A principio de año, las personas con las que comparto la fe hablamos de afianzar nuestra opción, de hacerla más consciente, más sincera, más comunitaria… Y nos proponíamos tomar la mochila siempre y dar pasos… cada cuál, con las fuerzas que tuviera, con el estilo que tuviera… siempre de la mano, siempre atentos a quien tropieza, a quien pierde el paso, a quien se retira del camino a descansar, o a replantearse,… Interesante curiosidad esta…
Ha pasado un curso, y toca reflexionar sobre lo hecho, las opciones, las decisiones, los aciertos… y reemprender el camino hacia un horizonte que nunca se alcanza…