Imagina que un día los niños te pregunten qué es el terror.
Imagina que ya no recuerdes, que hace tiempo se te olvidó.
Así escribí en una canción, titulada Por qué no?, hace unos 17 años. Supongo que, suspirando porque, al menos en un pequeño rincón de este agitado mundo, lo de dejar las armas fuera algo más que un sueño.
Creo que para mí, esta frase era y es, sin duda, la que más me emociona, hasta el punto, en ocasiones, no poder terminar la canción.
Y he visto personas llorar mientras yo la cantaba, al principio solo y después, con Mara-Mara… Tantas veces, tantos suspiros!
Desde que ETA anunció el abandono de la lucha armada, esta frase ha salido muchas veces en nuestras conversaciones, como el eco de las veces que la hemos cantado.
Creo que una de las cosas que me dan miedo es la locura, no poder confiar en lo que percibo. Sigue leyendo →
Aunque había tenido contacto más o menos lejano con ese mundo, creo que no fui consciente de esto hasta que vi la película Una mente maravillosa, sobre la vida de J. B. Nash, un matemático que sufrió de esquizofrenia paranoide, a pesar de la cual, consiguió desarrollar una gran labor, que le valió el premio Nobel de Economía en 1994.
Recientemente, buscando información de J.B. Humet, un cantautor de los grandes, me he encontrado con la desagradable sorpresa de que falleció en diciembre de 2008.
Os recomiendo, muy, muy vivamente que escuchéis canciones suyas, llenas de poesía, de frases llenas de intención.
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Resulta que hace casi 80 años que Enrique Santos Discépolo se dio cuenta de que
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril…
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
Cambalache (más información en Wikipedia) es un tango compuesto por Discépolo en 1934 para una película, en el que se critica la Década Infame vivida en Argentina en los años 30, etapa que se caracterizó por el fraude electoral sistemático, la represión a los opositores, la proscripción de la Unión Cívica Radical y la corrupción generalizada (tomado de Wikipedia).
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Casi se podría decir que son un género en sí mismas.
Por diferentes razones, se han escrito canciones para evocar, recordar, lamentar,… el final de la vida de alguien.
Siempre tienen alguna imagen que las hace especiales, que hace que las recordemos o incluso, nos sirvan para explicar parte de nuestros sentimientos.
La que me ha hecho pensar en esta idea es Old and Wise, un tema de los 80 del disco Eye in the Sky, de The Alan Parsons Project, quizá el primer disco que recuerde, y que recientemente he recuperado de la memoria.
And someday in the mist of time
when they ask you if you knew me
remember that you were a friend of mine
as the final curtain falls before my eyes.
Oh, when I’m old and wise
Ver un espectáculo así, con semejante despliegue de músicos, con un solo de saxo así… en fin.
Aquí dejo unas pocas que me vienen a la memoria, en un primer intento. No están todas, ni mucho menos…
¿Echas de menos alguna?
Fito es uno de esos artistas de los que, de pronto, te das cuenta que conoces varias de sus canciones, aunque quizá no se las has oído a él. Hace años escuché la versión de Ana Belén (del disco Peces de Ciudad), y hace poco me pidieron que la prepara, y me pasaron la versión de Presuntos Implicados.
Es una canción optimista, por un lado, sencilla, como si le diera vergüenza decirlo en alto… Y por otro lado, como quien no quiere dejar pasar la oportunidad de decirlo…
En ocasiones, me da la sensación que queremos tener la solución, rápida, concreta, inapelable. Y a veces, lo único que podemos hacer es ‘ofrecer’ el corazón, nuestra intención de hacer algo, de no quedarnos con las manos cruzadas… aunque quizá no sea la solución que lo resuelva todo. Pero al menos, nos pondrá a un lado, el que elijamos.
Esta versión acústica, con Pablo Milanés, es muy buena, con un Milanés, siempre a destiempo, siempre peculiar.
Más información:
Una nueva web ha nacido…
Jose Antonio Díaz, un sacerdote cantautor de Almería, se ha embarcado en esto de la red, y ha colgado una web con información sobre su música y sus discos.
Siempre que nace algo, es motivo de alegría. Además, encontrarnos con alguien que comparte su intimidad a través de la música es una gozada.
Ánimo, Jose Antonio…