Acabo de recibir a través de Facebook una iniciativa interesante de Alboan… Copio aquí su idea.
¿Ya has vuelto de vacaciones? ¿Sabes qué día es hoy? Desde ALBOAN ONGD celebramos el Día Mundial de la Solidaridad con una campaña en la que, durante, 31 días te proponemos acciones sencillas para que potencies tu lado más solidario. ¿Te apuntas al reto? Es fácil.
Cada día te iremos haciendo una propuesta que podrás poner en marcha, compartir, comentar, postear, tuitear o simplemente leer algo. En ALBOAN pensamos que no estamos solos y que tú que estás leyendo tienes el poder de cambiar el mundo o al menos, intentarlo.Sigue leyendo →
Nota: el texto tiene varios artículos que recomiendo, especialmente, los de Divertinajes, Feminismo Igualdad o Girodivite
El caso de Sakineh Mohammadi, mujer iraní que fue condenada (otra más) a morir lapidada (en Amnestía Internacional), acusada de adulterio, después de ser obligada a confesar por televisión que participó en el asesinato de su marido (teme ser ejecutada en secreto), me ha llevado al artículo Lapidad@s, de Adriana Davidova, en Divertinajes:
Podría decidir, elegir. Puedo decidir, elegir, optar por hablar o por callar, ser de un modo o de otro. Mientras la primera piedra golpea sus rostros.
Pero, salvando las distancias, estos días he leído (en Feminismo Igualdad, de Maria Pazos) que RyanAir hace un calendario (como otras empresas) con 12 trabajadoras suyas, usándolas como reclamo sexual…
Y lo que más me ha provocado es el artículo en que María Pazos habla de cómo la ‘demanda’ masculina condiciona este tipo de contenidos, de ‘productos’, en términos comerciales. Dicho de otra manera, si no hubiera quien quisiera ese calendario, nadie lo haría.
Supongo que, mientras yo conservo comportamientos, con mayor o menor repercusión, que dan la excusa para que se sigan manteniendo circunstancias de injusticia en mi entorno, es más difícil dar pasos en donde es más evidente la injusticia.
Hace poco he leído una entrevista a P. P. Passolini, en Girodivite, realizada el día de su muerte. Dejo una traducción libre de un párrafo que me impresionó especialmente:
El rechazo ha sido siempre un gesto esencial. Los santos, los eremitas, pero tambié nlos intelectuales. Los pocos que han hecho historia son quienes han dicho no, no los cortesanos y los asistentes de los cardenales. El rechazo, para funcionar, debe ser grande, no pequeño; total, no sobre un punto u otro; “absurdo”, no con sentido.
Nota: La imagen está tomada de Randy Elrod.
Fito es uno de esos artistas de los que, de pronto, te das cuenta que conoces varias de sus canciones, aunque quizá no se las has oído a él. Hace años escuché la versión de Ana Belén (del disco Peces de Ciudad), y hace poco me pidieron que la prepara, y me pasaron la versión de Presuntos Implicados.
Es una canción optimista, por un lado, sencilla, como si le diera vergüenza decirlo en alto… Y por otro lado, como quien no quiere dejar pasar la oportunidad de decirlo…
En ocasiones, me da la sensación que queremos tener la solución, rápida, concreta, inapelable. Y a veces, lo único que podemos hacer es ‘ofrecer’ el corazón, nuestra intención de hacer algo, de no quedarnos con las manos cruzadas… aunque quizá no sea la solución que lo resuelva todo. Pero al menos, nos pondrá a un lado, el que elijamos.
Esta versión acústica, con Pablo Milanés, es muy buena, con un Milanés, siempre a destiempo, siempre peculiar.
Más información:
Últimamente me doy cuenta de que cosas que etiquetaba como Solidaridad (mensajes, documentos o simplemente ideas), ahora lo hago como Justicia.
Y haciendo un poco de introspección (creo que a esto es a lo que yo llamo hacer eco), creo que no es una cuestión de significado de las palabras en sí. No intentes corregirme. No hablo de lo que las palabras significan, sino de lo que me dicen a mí.
Solidaridad, al menos como la he usado habitualmente, me da una cierta idea de resignación, de bajar los brazos, situarme al lado de la otra persona y llorar juntos, en silencio.
Y en ocasiones, es quizá la única salida digna.
Sin embargo, creo que en ocasiones debemos tomar partido, no estar simplemente al lado llorando, sino denunciando, reivindicando, gritando tan alto como podamos, de parte de quien no tiene ya fuerzas, voz o siquiera lágrimas. O quizá nunca la ha tenido porque hemos inventado unas reglas que nos sitúan a un lado u otro de no sé qué línea.
Y creo que eso es de Justicia.
Los Objetivos del Milenio (hmmm… déjame ver… de qué me estás hablando???) contienen uno sobre Garantizar la Sostenibilidad del Medio Ambiente.
Lograr devolver el préstamo a nuestros hijos no es únicamente cuestión de poder disfrutar de bellos paisajes… que también.
Hablemos claramente: las soluciones al calentamiento del planeta propuestas por las naciones desarrolladas no pueden ponerse en práctica a expensas de sus vecinos menos afortunados. Será imposible conseguir nuestro objetivo de desarrollo del Milenio de reducir la pobreza mundial a la mitad, [...], a menos que se colmen las aspiraciones de los países en desarrollo de ampliar su participación en la prosperidad mundial.
El artículo de donde está tomada esta conclusión se titulaba Escuchen las primeras víctimas del cambio climático, y lo escribió Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas.
En ocasiones, quizá pensamos que hablamos de conservar la Tierra como algo bucólico… pero en muchas partes de esta Tierra, es cuestión de vida o muerte.
¿Por qué hablar de pobres, si en realidad deberíamos hablar de empobrecidos…?
Las situaciones de pobreza empobrecimiento surgen de todo un cúmulo de circunstancias socio-políticas que… y bla, bla, bla…!
Seguramente podríamos teorizar miles de años sobre las causas, las circunstancias, las situaciones más o menos generales y más o menos concretas.
Pero esto sólo nos llevaría a buscar soluciones sin tener en cuenta a los causantes… que somos nosotras/os
Por primera vez, el mundo está capacitado técnicamente para erradicar el hambre en el mundo.
En ocasiones elevas la voz quejándote o incluso denunciando algo que te parece injusto. El reparto de las riquezas, el precio de los pisos,… yo que sé.
Y de pronto, un día, te encuentras conque tu postura ha cambiado y no elevas tanto la voz…
Y es entonces cuando ves que en realidad lo que has cambiado no es la postura… sino la posición, y estás al otro lado de cierta frontera.
Hace años me contaron un chiste o similar:
- Contra la pobreza en el mundo, lo que habría que hacer es que si alguien tiene dos casas, que dé una a quien no tenga; o que quien tenga dos coches, dé uno a quien no tenga,… – decía alguien
- …o que quien tenga dos bicis, dé una a quien no tenga – dijo otra persona.
- No – respondió el primero – , que de eso sí tengo dos.
No estaría mal que cada cual se pusiera algunas normas, a nivel personal, que le parecieran justas y adecuadas para lo que le parezca importante, las escribiera en algún sitio… y las revisitara de vez en cuando para ver si su comportamiento sigue siendo coherente con aquello que dijo.
Al menos, de esta forma podríamos decir que somos más coherentes… no sé si más justos… pero al menos coherentes.
Si no, corremos el riesgo de que venga nuestro yo-más-joven en un viaje en el tiempo y nos eche en cara que tengamos dos bicis.